Cuando era niña disfrutaba tomando té, especialmente el que preparaba mi abuela, té negro de hoja, con canela y cascaritas de naranja, no existía un placer mayor que disfrutarlo en los fríos días de invierno, ahí empezó, mi predilección y adicción por el té, ya que no puedo pasar un día sin beberlo.
The Tea Water Wells of Early New York
-
Because of our country having a milestone birthday this year, I am even
more interested than usual in US history, and this week while perusing the
(dig...
Hace 2 días.
